El Niño, de Daniel Monzón

Otro éxito de Telecinco Cinema

Otro éxito de Telecinco Cinema

Producción: Maestranza Films, Telecinco Cinema (2014)
Dirección: Daniel Monzón
Guión: Jorge Guerricaechevarría y Daniel Monzón
Fotografía: Carles Gusi
Música: Roque Baños
Montaje: Cristina Pastor
Distribuidora: Hispano Foxfilm
Estreno: 29 Agosto 2014
Duración: 130 min.
Intérpretes: Ian McShane (Inglés), Luis Tosar (Jesús), Sergi López (Vicente), Jesús Castro (El Niño), Bárbara Lennie (Eva), Mariam Bachir (Amina), Eduard Fernández (Sergio), Jesús Carroza (El Compi), Moussa Maaskri (Rachid), Mario de la Rosa (G.A.R. Agent), Saed Chatiby (Halil), María García (Marifé).

De unos años a esta parte la división cinematográfica del Grupo Mediaset se ha convertido en una referencia de la producción para la gran pantalla en España. Mientras sus contenidos televisivos permanecen anclados en el territorio de lo casposo –tanto técnica como, sobre todo, deontológicamente–, los resortes de su maquinaria fílmica funcionan con un sabio equilibrio entre todas las aristas del negocio: historias adecuadamente seleccionadas, confianza en equipos creativos solventes y decidido apoyo en el lanzamiento con campañas de marketing de gran eficacia.
Así han surgido éxitos tan espectaculares como el de la comedia Ocho apellidos vascos (Emilio Martínez Lázaro, 2014) o producciones tan sobresalientes como el thriller No habrá paz para los malvados (Enrique Urbizu, 2011), con su colección de Premios Goya y su destacada taquilla. El Niño, la última apuesta de la casa en colaboración con Maestranza Films, bien puede emparentarse con el denso policíaco del maestro Urbizu, aunque el tono sea bien distinto.
No obstante, la comparación más pertinente debería hacerse con Celda 211 (Daniel Monzón, 2009), otro filme coproducido por Telecinco Cinema que acumuló reconocimientos y espectadores. Buena parte de los responsables artísticos vuelven a reunirse en torno a Daniel Monzón, empezando por el guionista Jorge Gerricaechevarría y el actor Luis Tosar. La obra resultante deja de nuevo un gran sabor de boca, mejorado en parte por la mayor verosimilitud del contexto en el que se desarrolla esta trama frente al del filme anterior.
De los ambientes opresivos y claustrofóbicos de una cárcel un tanto exagerada se pasa a los grandes espacios marítimos del Estrecho de Gibraltar. Allí se desarrollan en paralelo las vidas de los dos personajes principales: Jesús, un policía obsesivo y solitario; y “El Niño” (Jesús Castro), un chaval gaditano con un carácter tan aventurero que roza lo temerario. Alrededor de ellos se expande un universo dominado por la frontera con Gibraltar, la cercanía de Marruecos y la gran industria del tráfico de estupefacientes. O lo que es igual: corrupción, violencia y trapicheo por todas partes.
La principal limitación de El Niño consiste, sin embargo, en el exceso de elementos dramáticos. Lejos de plantear el relato desde la nítida alternancia de las actividades de dos protagonistas sin duda interesantes –a la manera, por ejemplo, de American Gangster (Ridley Scott, 2007)– el relato acumula personajes y líneas de acción que desdibujan un poco la columna vertebral de la película: existen narcos norteafricanos y rusos, incluso enigmáticos ingleses que se pasean misteriosamente como pieza clave de los negocios más turbios. No falta la mujer guapa y la historia de amor, un tanto esquemática. Hay historias de amistades conflictivas tanto en el horizonte de “El Niño” como el del policía que lo persigue. Hay mucha tela, demasiada, en el metraje, aunque a mi juicio está magníficamente cortada por la madurez narrativa de Guerricaechevarría y Monzón.
Cada vez que asedia la sensación de debilidad estructural, el guionista y el director te sumergen de nuevo en la historia con alguna situación tensa o una secuencia de acción. Una acción justificada dramáticamente, nada ruidosa, rodada y montada con conocimiento de causa e intención dramática. La madurez estética del realizador –y antiguo crítico de cine– va a más desde los tiempos de la balbuceante aunque tierna El corazón del guerrero (1999) y hace gala de un estilo sobrio y ayudado por la fotografía tendente al gris de Carles Gusi, el montaje preciso y lleno de sentido del ritmo de Cristina Pastor y la partitura de Roque Baños, muy apegada al estilo poco efectista y riguroso del conjunto.
Prueba de esa vocación de madurez que tiene El Niño radica en los intérpretes, casi todos a una altura notable. Por supuesto ayudan los diálogos, sintéticos, poco solemnes y no exentos en ocasiones de ironía y cierto humor. Pero está claro que la dirección de actores constituye una de las principales preocupaciones del director, quien prefiere la contención en el uso de la cámara y la autenticidad de los seres humanos que se sitúan frente a ella. Sobresalen, una vez más, Luis Tosar y Eduard Fernández, muy por encima de Sergi López en el bando de los policías maduros. En el otro, el de los jóvenes que se inician en la delincuencia, no desentona el debutante Jesús Castro –limitado técnicamente pero con una presencia que encaja bien con su personaje– y brillan los secundarios Jesús Carroza y Saed Chatiby.
A pesar de las debilidades, El Niño acaba dejando la sensación de que sus 130 minutos de duración pasan en un suspiro. De hecho, se le puede reprochar que el metraje no vaya mucho más allá para alcanzar la redondez. Si no llega a las cotas más elevadas de sus posibilidades no es precisamente por falta de pericia de casi todos los que participan en ella. El acabado del producto es sobresaliente y su éxito comercial está más que justificado: otro más para Telecinco Cinema.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Maximum 2 links per comment. Do not use BBCode.