Up, de Pete Docter

Inteligencia, emoción y magia

La oferta de esa caja de sorpresas que es la factoría Pixar es uno de los pocos valores seguros del cine comercial de nuestro tiempo. Desde que Toy Story revolucionara el paisaje de la animación al ensanchar sus fronteras hasta el infinito y más allá, la sucesión de obras preñadas de talento ha sido incesante. Cierto es que, a mi juicio, la madurez definitiva de la casa llegó hace un año con WALL.E, una de las propuestas más imaginativas y audaces de los últimos tiempos.
Pues bien, mis neuronas y mis voraces retinas siguen de enhorabuena gracias a otro diamante que lleva por título Up. Los responsables de Pixar siguen demostrando una resistencia encomiable a la repetición y a los valores dominantes, marcados por la celebración idiota y generalmente verborreica de la juventud. Como respuesta, y si en WALL.E se exaltaba el silencio, en Up se hace lo propio con la vejez y se lanza un reclamo de protagonismo para nuestros mayores.
Eso sí, el mensaje queda implícito en la acción, como debe ser. La película de Pete Docter es, de hecho, un ejercicio portentoso de síntesis en la construcción dramática. Sus primeros diez minutos son una lección magistral de exposición, un lujo casi vanguardista que incluye una de las mejores secuencias de montaje que quien firma este texto ha visto en su vida. A poco de empezar, el relato se detiene y refiere toda la vida de un matrimonio, con hasta el último matiz imaginable, en pocos minutos. Y esa capacidad para contar tantísimo en tan poco está sólo al alcance de los grandes narradores.
Todo lo demás, de lo que prefiero no informar para que el argumento sorprenda al espectador en cada escena, deriva hacia el territorio del mejor género de aventuras, que suele concentrar acción, humor y sentido épico a partes casi iguales. Técnicamente impecable, quizás el único defecto que se puede vislumbrar en esta colorista joya es que el portentoso arranque deja la impresión de que la película va a menos. Un defecto menor, claro está, cuando un filme devuelve encapsulado un estallido incontenible de inteligencia, emoción y magia a quien quiere gozar del celuloide en estado puro.

Un pensamiento en “Up, de Pete Docter

  1. Pingback: ¡Rompe Ralph!, de Rich Moore | michihuerta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Maximum 2 links per comment. Do not use BBCode.